10 voces de mujer en 2018

Hemos dormido durante demasiado tiempo. Padecemos esa sensación de domingo por la mañana en la que advertimos el deseo de ganar tiempo. Porque teníamos varias páginas de un libro por leer. O porque habíamos soñado con un desayuno perfecto en una terraza soleada. Ahora es tarde, señoras. La misma sensación me produce el asunto de la lucha por la igualdad de género; la de un domingo por la mañana. Parece que hayamos perdido décadas, como adormecidos, cuando sabíamos perfectamente lo que queríamos hacer y a dónde queríamos llegar: mientras el libro estaba prácticamente sin empezar.

Nos levantamos apresurados, dejamos sonar el despertador y pedimos rapidez para solucionar la igualdad entre mujeres y hombres, la protección ante la violencia, el abuso, el maltrato, la agresión sexual. Pedimos libertad y equidad para que la ley no vaya por detrás de los cambios sociales, de la justicia callejera. Como si fuera un tema nuevo esto. Hace pocos días al visitar la magnífica muestra que el IVAM inauguró, A Contracorriente. Medio siglo de artistas valencianas (1929-1980), me perturbó la imagen de una página de diario, al inicio de la democracia española, que relataba las técnicas lastimosas que tenían que utilizar las mujeres que en el año 1979 pretendían abortar, rodeadas de polémica, cuestionadas por una sociedad tan prematuramente democrática, tan religiosa.

Cuarenta años después, se cuestiona si una violación es abuso o agresión. La manada de hombres que se ven en el espejo y se reconocen superiores a las mujeres todavía cuenta con muchos ejemplares en nuestro habitat. No están lejos, ni pertenecen a una sola clase social, ni se dedican a oficios sin cualificación. Los hay electricistas, los hay abogados, los hay ninis. La visibilidad de la mujer en algunos ámbitos sigue siendo anecdótica. En la dirección de empresas, en los cargos de poder, entre los fogones de alta cocina, e incluso en las bandas que encabezan el cartel de festivales de música como el SanSanLes Arts (la presencia de mujeres sobre el escenario no alcanzará ni el 10% en la presente edición). Nos creemos tan modernos y vamos con esas. Por eso, seguiré reivindicando la discriminación positiva aunque a veces cueste hacer números. Porque muchas veces los hombres tampoco lo merecen (tanto) y están ahí.

Nunca hablé de las 10 voces de hombre que más me gustan de cada momento, pero aquí y ahora parece necesario hablar de las femeninas, porque son muchas y muy buenas. Aquí van diez propuestas musicales lideradas por mujeres de armas tomar.

Rosalía

Es un derroche de pasión y voz, y una artista jovencísima y asombrosa. Publicó su primer disco hace solo un año, pero Los Ángeles se ha convertido en un referente de música flamenca de vanguardia, una mezcla de estilos y ritmos que enriquecen la tradición de un campo musical olvidado y generacionalmente descuidado. Rosalía rompe las barreras, se quita todas las etiquetas, incluso la de mujer catalana, ella es poetisa global, que no tiene ningún reparo a colaborar con Refree o C.Tangana. Sus clips producidos por Canada tienden al un estrato superior, más cercano al video-arte.

Janelle Monáe

Ha venido para revolucionar, se la ve llegar de lejos. Con su último trallazo, Pynk, ha hecho feminismo práctico, ganando la batalla al pop americano. Vestida con unos pantalones con forma de vagina, que podrían llegar a comercializarse, aparece cantando versos que hablan de la liberación de la mujer, dice que sus genitales son suyos y que ella decide. ¿Puede lanzar un mensaje global mejor en 2018? Lo hace mezclando el dance con el funk, y un poquito de pop facilón para llegar a todos. Con el rapero Pharrell Williams hizo una alegoría de su propio coño: si intentas agarrarlo, te atrapará. Parece que dedique las canciones al mismísimo Donald Trump, pero parece que se refiere a cualquier manader de la vida. No queda otra: aplausos contundentes.

Let’s Eat Grandma

Jenny y Rosa eran las mejores amigas del colegio. Y con solo 13 años decidieron formar un dúo musical bajo el nombre de un conocido meme sobre gramática. No es lo mismo Podríamos comer, abuela, que Podríamos comernos a la abuela. El significado de una coma, y más en inglés, lo cambia todo. Como si se tratara de un juego, se inspiraron en música que les gustaba como Björk. Ahora trabajan con grandes. Y demuestran una suavidad vocal muy fresca y divertida. Su último éxito, Hot Pink, lo han producido con la ayuda de uno de los líderes de la electrónica de este momento, SOPHIE y la colaboración de Faris Badwan, el rechiflante vocalista de The Horrors.

ionnalee

Jonna Lee fue un enigma: iamamiwhoami, una de las primeras artistas que se aprovecharon del anonimato y la expansión de la plataforma YouTube para hacer clips virales.  Ahora se ha asentado con una nueva versión de su nombre, más parecida al original. Se regodea en la música que nace libre y se autogestiona el proyecto. Toma su tiempo para publicar cada tema. Aunque ahora ha recopilado un album importante: Everyone Afraid to Be Forgotten. Ella es su propia productora musical: y el verdadero indie, si existiera, debería ser eso. Jonna, además de tener un timbre de voz muy particular, es una artista total. Lo mismo colabora haciendo moda para Comme des Garçons que edita vídeos alucinantes. Es una mujer renacentista de la era digital, pero se siente cómoda en la parte oscura de las cámaras.

Cupcakke

Hablé largo y tendido de ella, sus circunstancias e influencias en personas-arte. Acaba de lanzar un nuevo single, Quiz. En él, se burla de Kylie, la pequeña de las hermanas Kardasian, por haber intentado ocultar su embarazo. Sigue así su dirección más subversiva hacia esa nueva ola de feminismo, que defiende que la mujer se visibilice en todos los aspectos, y en ámbitos tan conflictivos como el de la música hip-hop, que siempre las ha repudiado. En las próximas peleas de gallos internacionales, ahora habrá una gallina negra sin tapujos para decir las cosas como le parecen.

Joni Payne

Es una artista de Los Ángeles de la que hasta ahora se sabe muy poco, pero se sabrá. Lanzó un EP de debut en 2016, en el que armonizaba temas con una voz suave y sobria, como un poco de la chanson française. Construye melodías delicadas, que vibran y contienen alegorías al amor básico, pero relata de una forma especial. De profesión es diseñadora gráfica, algo que le ha ayudado a componer músicas pensando en notas como si fueran planos de color. Además, ella misma diseña sus propias carátulas. En su último tema, Come Home, apuesta por un juego tipográfico vanguardista para dejar huella de lo que sabe hacer, que sin duda lo hace muy bien.

Sofi Tukker

La autora de la canción del spot del iphone 8 versión (Product) Red. Lleva varios años dando puntazos de electropop con una caja de ritmos muy nueva, antecedentes de bossanova, y voces que huelen a verano, a house, a baile. En su nuevo disco, Treehouse, habla de temas globales y toca de lleno el feminismo de última generación, con canciones muy pertinentes como Baby, I’m a Queen. Estuvo nominada a un Grammy por Drinkee. Pero su éxito todavía no es tan rotundo como para premios; está en la fase de hacerse camino y ya desbancará a Kesha o a Rihanna en próximas etapas del pop universal.

Javiera Mena

O gusta, o espanta, pero no deja indiferente. Es la voz musical contemporánea más conocida de Chile en todo el mundo. Pocas artistas sudamericanas han viajado tanto de giras por España como ella; pero es que tiene un pie aquí, y otro en Santiago. Bueno: quizá el motivo real es una espada en Barcelona y un manager en Madrid. De allí procede su grupo de baile que le acompaña a los conciertos. Acaba de publicar Espejo, un disco que supone una digi-evolución del pop más fácil (que llegó a copar listas de éxitos de consumo de masas con Sincronía, Pegaso o incluso Otra Era) hacia algo más íntimo. Espejo, Escalera, Noche e Intuición son los temazos de un disco que sonará en muchos festivales durante los próximos años.

Lykke Li

Es una artista de la generación MySpace (principios de los 2000) que hace unos años abandonó su Suecia natal tras una ruptura sentimental para irse a vivir a Los Ángeles (la ciudad donde ocurre todo lo transgresor últimamente). Lleva publicados tres álbumes redondos, del que el tercero, I Never Learn, es el más popular. Y el próximo 8 de junio publicará So Sad, So Sexy, del que ya conocemos dos temas que juegan entre el r’n’b y la electrónica experimental. Su productor: Vampire Weekend. Garantía de buena base para que llegue a sonar en todas las radios.

Papaya

Medio chilena, medio madrileña, medio catalana, Papaya es Yanara Espinozauna artista nueva y con mucha proyección. Avalada por el sello Jabalina, a veces aparece con dos o tres músicos que le acompañan con los bajos y la batería, pero más de una vez se sube a los escenarios ella sola con sus bases electrónicas y su guitarra. Desde 2016, que estalló su éxito, lleva dos discos publicados y un EP, casi uno por año. El último, Corazón Abierto, es el más perfecto, con músicas que vienen del folk, de la cumbia y ritmos exóticos, los arreglos de música festiva, tipo guaquete. Canta sobre amor, pero también sobre sexo. Una visión estrictamente femenina de las emociones.

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