12 discos perfectos de 2019 (I)

These New Puritans – Inside The Rose

Me gustan los grupos de composiciones extrañas, porque siempre acaban haciendo músicas poco clasificables. Dos hermanos gemelos guapos y muy british style, Jack y George Barnett, han publicado este disco que nace del post-punk y se adentra en lo instrumental y experimental. Algunos temas, como el que abre, Infinity Vibraphones, casi parece una melodía; donde la voz es un ruido, un instrumento de viento. Luego se vuelven al electropop oscuro, con alguna reminiscencia glam. Recuerdan inevitablemente a David Bowie, pero también a The Fall, Klaxons o a los más sinfónicos Sonic Youth. La foto de portada es obra de Harley Weir, autor de discos tan perdurables como el de Harry Styles (2017). Mejor canción: Beyond Black Suns

TR/ST – The Destroyer 1

Una auténtica revolución del pop electrónico viene desde Toronto, de la mano de Robert Alfons, abreviado y encriptado como TR/ST. Su potente sintetizador lleva funcionando desde 2012, cogiendo maquetas del techno, del acid house, hasta convertirlas en pistas de rabiosa actualidad. Hasta hace poco tiempo había sido el batería de Austra, banda con la que comparte su esencia conceptual: ritmos de cuatro con intros potentes, mucho bombo y estribillos fáciles que invitan a bailar. Esta se presupone la primera parte de un The Destroyer 2, en la que ya estaría trabajando. Pero mientras tanto está recorriendo los festivales del mundo con una de las invenciones músicales más frescas de los últimos meses. Algunas se van a convertir en himnos; tiempo al tiempo. Mejor canción: Gone.

Lust for Youth – Lust for Youth

Ha lanzado su quinto disco para llamarlo como su propio nombre artístico, síntoma de que es lo que quería hacer desde un principio, y probablemente lo mejor a lo que aspiraba a producir. Desde Suecia, Hannes Norrvide ha enriquecido el panorama musical con una consecución de temas que nacen del punk y se bifurcan hasta estilos más pop, brillantes, llenos de efectos electrizantes asistidos por sintetizador. En su anterior trabajo, Compassion, dejó entrever que esta fórmula musical le iba a catapultar muy alto como músico en solitario. El disco está lleno de texturas nuevas, y de letras cargadas de mensajes irónicos que hacen guiños a temas de compromiso social y actualizan el lenguaje de las relaciones afectivas. Mejor canción: By No Means

Bearoid – ULTRAVIDA

El músico valenciano Bearoid está viajando por todo el mundo a través de Spotify con su nuevo disco, que viene a recoger los últimos temas sueltos, desde Por Dentro, hasta Comer, junto a alguna novedad muy llamativa como el hit de baile que da nombre al disco, Ultravida. Frente a sus trabajos anteriores, llama la atención que aquí se ha pasado al castellano. Resulta difícil creer que la producción del disco ha salido desde la intimidad y de un estudio pequeñito, porque el resultado está a la altura de grandes bandas. Algunas canciones tienen un punto nostálgico, en otras cabe el humor, y en la mayoría se habla de amor y de ser diferentes. En definitiva, canciones con mucho beat, que beben de los ritmos actuales RnB y que se desarrollan hacia tiempos del dance. Su talento ya ha pasado por televisión; primeros pasos para la fama. El artwork del album ha sido obra de la ilustradora —también valenciana—María Rodilla y no tiene desperdicio, es de póster. Mejor canción: Cuando Te Vas

La Prohibida – Ruido

Es, sin ninguna duda, la travesti más famosa de España, nuestra Rupaul particular, de rictus serio y peluca cambiante. Reina del invierno y del electropop, ahora nos deslumbra con su disco más gris y ténebre, pero que conecta de lleno con los hypes del año 2019. Quizá lo último que se espera del disco de una travesti es que hable de cambio climático, de extinción de especies, o de lo triste que es ser un electrón. Letras llenas de metáforas poéticas, gracias a la aportación de Víctor Algora, cantautor que está triunfando mucho más desde que es su letrista, creador de hits como Baloncesto (de su anterior disco) o Bouvet del actual trabajo, en la que además participa con su voz. Los videoclips son grises y apagados, brutalistas y arquitectónicos, futuristas y pesimistas. Mejor canción: Ruido

Tyler, the Creator – IGOR

Tyler, junto a Frank Ocean, Drake y Future, posiblemente sean los músicos más influyentes de los últimos años, en esa quiebra que proponen del rap al pop electrónico. Después de muchos éxitos, Tyler propone 39 minutos, 12 cortes, en un album perfectísimo que versan sobre el desamor y desgarran las letras hasta convertirlas en versos sueltos. Los sintetizadores y las baterías acompañan ahora a este rapero, y lo relanzan como producto global a un mundo donde cada vez existe menos apropiación y más fusión de ideas. Después de escucharlo varias veces en modo repeat queda la duda de si es un resumen de una relación tormentosa como las que todos hemos tenido la oportunidad de vivir. Mejor canción: Are We Still Friends?

Aldous Harding – Designer

Aldous (o Hannah) Harding es una de las músicas internacionales con menos background técnico. Debutó en 2015 y ya lleva tres discos, en los que la balada pop más clásica, de batería y guitarra, sólo tiene como protagonista a su propia voz; dulce y sinuosa. Dicen que podría ser la nueva Kate Bush, pero por su actitud ingenua se parece más a Nico. Me gusta porque es erótica y al mismo tiempo transmite pura paz. Algunas letras me encantan, como la de Heaven is Empty, o Designer, que da nombre al disco y habla del hedonismo y de la contemplación de la belleza en las cosas cotidianas. En definitiva, un disco perfecto que podría haber interpretado cualquier diva del pop lento sin conseguir el efecto mágico de Harding. Mejor canción: The Barrel

Billie Eilish – When We All Fall Asleep, Where Do We Go?

Eilish es una nueva estrella global, más madura que Britney Spears y más talentosa que Lana del Rey, con el aliciente de tener mucha idea de música. Pero como ella misma dice en el título de una de las canciones de este disco, todas las chicas buenas se van al infierno. Ella parece querer irse también. Lo hace con bases que beben rap y hip-hop, pero se desarrollan hacia el pop más pegadizo. Es difícil en un mismo disco, hoy en día, encontrar más de dos pistas que sean carne de producto de éxito. Bad Guy, When The Party is Over y Bury a Friend son hits pese a su extrañeza y apariencia de sonido experimental. Son difíciles de pinchar en discotecas, pero es un handicap más para que Billie Eilish sea una revolución. Mejor canción: You Should See Me in a Crown

Fangoria – Extrapolaciones y Dos Preguntas

Casi todos los grandes, desde Bowie (con su disco Pin Ups) a Rosalía (muy precoz con Los Ángeles), tienen en su trayectoria un disco de versiones. Canciones que les han marcado y les han animado a hacer música. Fangoria llevan trabajando desde hace un año en esta etapa, Extrapolaciones y dos preguntas es un disco de canciones en español de los últimos treinta años (vendrá con segunda parte, y dos respuestas) que ahora cogen nuevo ritmo de bpms, y adoptan el sofisticado bombo fangoriano, lleno de gancho electrónico. ¿Qué sería de mí sin ti? es la canción de Carlos Berlanga respuesta a un himno del grupo: ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?. Otras, como Gritando Amor, de Fabio McNamara o Coches de Choque, de Corcobado, homenajean a compañeros de una generación musical en la que ser diferente no era fácil. Viene acompañado de dos novedades que cabalgan entre el reguetón y el electropop. Mejor canción: ¿De qué me culpas?

Hidrogenesse – Joterías Bobas

Genís y Carlos han hecho, después de cuatro años de desierto, uno de sus discos más brillantes. Inspirados por un viaje a latinoamérica, en el que aprendieron expresiones, frases hechas e insultos en otros dialectos, Joterías Bobas es el resultado precisamente de cómo calificaron sus canciones en una de sus actuaciones. Les gustó la idea de burlarse de aquello, y por extensión hablar de lo ridículo del ser humano y de la forma de vida contemporánea, en la que todo es opinión y fachada. Lloreír podría ser una nueva canción protesta ante quienes fabrican el drama. En La carta exagerada se mofan de quienes montan en cólera por una situación de desamor. Y lo más sorprendente es que el disco les da para cortes tan divertidos como los intermedios Nombre de Flor / La Flor otra vez / Todavía la Flor. Al final, construyen un relato idiota, que solo adoptamos con gusto los que pertenecemos a su ideología. La portada es una auténtica joya fotográfica de Alicia Aguilera y Carlos Ballesteros. Mejor canción: Claro que sí

Mac DeMarco – Here Comes the Cowboy

Después de la polémica inicial por parecer responder a Mitski (una de las artistas revelación del planeta de 2017) con el título de este disco, frente al Be The Cowboy de la japonesa, Mac se consolida con este trabajo como uno de los grupos funky más importantes del panorama. Trece pistas introspectivas, oscuras, en los que los instrumentos suenan bajito frente a la voz poderosa del canadiense DeMarco. En Nobody parece completar el troleo a Mitski, que en su último álbum incluye una canción titulada igual. Algunas canciones tienen un toque sarcástico, otras nostálgico; pero suenan muy bien. Sería el cancionero perfecto para una velada de piano, bajo una noche veraniega de estrellas y vinos. Mejor canción: On The Square

Hot Chip – A Bath Full of Ecstasy

Se cumplen ahora quince años del Over and Over, una de los temas electropop que más se han bailado en pistas de todo el mundo. Los chicos de Hot Chip han rebajado los tempos, al mismo tiempo que han profesionalizado la edición de sus bases con productores externos. El inconfundible timbre de Alexis Taylor pone orden y concierto a muchas canciones dispares. Melody of Love es como la continuación natural del himno Love is in the air. El disco se completa con ritmos variables y temas que hablan del amor, sin llegar a empalagar, desde un punto de vista ajeno, introspectivo, de pinceladas románticas abundando en un territorio sonoro muy fresco. Es tan oscuro como enérgico. Alguna canción estuvo a punto de ser maqueta para el futuro trabajo de Katy Perry. Pero mejor así. Mejor canción: Spell