Tormenta solar perfecta

Sobrevivimos al 2012 con todos los malos augurios de los mayas. Pero 2013 podría ser el año de la tormenta solar perfecta. En esas estamos. Pensamos que la vida sólo tiene sentido con la muerte. Necesitamos pronosticar un fin del mundo para sentirnos completamente mejor.

"Tormenta solar perfecta", Alternand (2012).

“Tormenta solar perfecta”, Alternand (2012).

El primer alumbramiento apocalíptico que recuerdo fue de pequeño, cuando un eclipse de patio de colegio traería, para muchos, el fin de los tiempos. El año 2000 supuso otra decepción para los finmundistas. Y una tras otra, las civilizaciones superan las imaginativas amenazas astronómicas al tiempo que socavan la propia estabilidad planetaria.

Durante los últimos días me ha marcado mucho la serie de documentales La Humanidad, producida por el Canal Historia. Capítulos de 45 minutos que explican con sumo esmero y un impecable sentido divulgativo cómo el hombre (y la mujer) han evolucionado con espíritu de supervivencia, dominio y creatividad para mejorar sus condiciones de vida, anteponiendo su propia existencia a la de otros pueblos.

En ese desarrollo de las civilizaciones, desde los primeros momentos, tuvo mucho peso el sentido de poder, entendido como la fuerza superior que inculca al ciudadano la necesidad de invadir otras tierras y anteponer su vida a la de los demás. El poder ha sido, también, la causa de que ahora busquemos un apocalipsis cada dos por tres, porque cuando nos creemos en posesión de los elementos de la naturaleza y del planeta, conviene que alguna idea nos recuerde que no somos nadie.

POPY, THE MASTER

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Philip Seymour Hoffman en ‘The Master’.

Hablando de poder, el pasado viernes fui a Madrid a cenar con dos chicos de postín: Popy Blasco y Octavio Terol. El motivo: había ganado el concurso del blog de Popy para tener una noche de ensueño con él, cenar en McDonald’s y asistir a un estreno de cine. Popy cumplió con creces con las condiciones del concurso, y compartimos una velada muy divertida en base a un cine fórum que surgió tras las salida de los cines Ideal (Yelmo), mi cadena de cines favorita. El caso es que Popy es muy divertido, auténtico, ocurrente, sensato y ofrece conversación inteligente y divertida, cargada de referencias comunes; desde los primeros minutos me sentí como si hubiera quedado con cualquier amigo.

Vimos The Master, la mejor película para empezar 2013 que cualquiera podría desear. Me gustó la dirección por parte de Paul Thomas Anderson, tan soberbia y contundente como era de esperar. La historia, aunque llena de desconexiones que añaden contenido muy prescindible, es magnífica. Erotismo y poder se entrelazan para crear un personaje, Freddie, interpretado por un flamante y delgadísimo Joaquín Phoenix, que es de lo mejor que he visto en las pantallas en mucho tiempo. Las secuencias y planos son completamente libres, artísticos, emotivos. Y se traducen en un montón de referencias fotográficas. A mí se me apareció algún cliché de Bigas Luna.

En definitiva, The Master es una merecida favorita a los Oscars. Tanto Thomas Anderson, que ha logrado una historia densa y elaborada, la interpretación de Phoenix, como Philip Seymour Hoffman y Amy Addams merecen parte de un pastel con muchas más guindas de lo habitual.

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Joaquin Phoenix en ‘The Master’.