Del estampado al tatuaje

Esta es la clave de la temporada estival: los estampados. Palmeras tropicales, cachemira, puntitos, animal print, geometría, manchas; todo vale. Lo importante este verano es enseñar tu segunda piel como si fuera la primera. O la primera como si fuera la segunda: también se vale hacerse tatuajes, o ponérselos postizos. La decoración corporal tiene que ser explícita a tope, tendente al neobarroquismo. Que el exceso nos refresque durante la ola de calor que está a punto de caernos encima.

Revista ‘Life’, 1969. Lo retro siempre vuelve.

Para hombre también, no os equivoquéis. La pretemporada empezó anunciando un estampado moteado con mucha separación para pantalones de pinzas en color beige. Valía cualquier detalle, lo importante era que la marca esté. Y ahí se ha quedado, con ganas de repetir y extenderse durante todo el verano y por todas las grandes firmas. Unos pantalones como estos, de Topman, serían un básico perfecto para cualquier armario masculino.

Shorts de Topman.

Los estampados más originales tienen su precedente en un pasado ya lejano, que siempre se puede revisar en cualquier tiendecita vintage style. En Valencia, nuestros referentes son Santo Spirito y Harolt. En Barcelona viene destacando Glint Shop. Y Madrid está llena de tiendecitas en el entorno de Malasaña y Fuencarral.

El recurso del tatuaje también sirve. Si todavía no te has tatuado nada, este es tu verano. Pero, por supuesto, fíjate en los estampados más tatuables. Las carpas chinas y los búhos se han puesto de moda. Yo optaría por algo geométrico, pero todavía no tengo decidido dónde ponérmelo y dudo de cuánto tiempo tardaría en aborrecerlo. Por eso, en las últimas sesiones de DJ en Nylon Club opto por las mangas de tatuaje: la solución perfecta.

Pero mis tatuajes preferidos serían bien distintos. Quizá un código de barras en el brazo. O unas líneas paralelas en la pierna. Algo así muy técnico. Es lo que mejor me define y me identifica. Nunca mejor dicho (por lo del código de barras).

Y con todo esto, amigos, ya tenemos claro la apariencia que queremos dar en este largo verano que lleva prácticamente varias semanas empezado, aunque en teoría todavía quede casi un mes de primavera. Es hora de planificar viajes. Y que no falte Benidorm nunca.