Dime a qué festival vas y te diré

Ahora, que las organizaciones de los festivales empiezan a enseñar las cartas de las ediciones de 2012, el año en que se acabará el mundo, las diferentes generaciones de hipsters (en 2006, ‘fotologueros’; en 2008, ‘modernos’) y preppys (pijos adinerados que se desmarcan del modo de vida que les toca vivir), inspirados por la cultura british, se vuelven locos comprando abonos de acontecimientos musicales para la próxima temporada.


Uno ya conoce bastante para saber dónde cabe y dónde no. El público de cada festival es muy diferente, muy endogámico y casi sectario. Aunque lo de las etiquetas no nos guste, es algo inevitable. Salvo excepciones, los festivales se diseñan a propósito para tribus concretas, dirigiendo visiblemente factores como su precio, las cabezas de cartel, el lugar de celebración y la temporada del año.

Quien va al Primavera Sound, por ejemplo, tiene que tener muy claro lo que quiere. Porque es el festival más caro de España (sin posibilidad de acampar en Barcelona; pocas opciones baratas), con los grupos más desconocidos del panorama internacional, estilos musicales más amplios y unas instalaciones urbanitas y civilizadas: cemento y césped cuidado. Igual meten un Pet Shop Boys, unos Pulp o una Björk para promocionarse, pero la realidad es que su público va a conocer nuevos grupos que jamás había escuchado y que difícilmente han podido sacar disco. Índice guiri: medio. Índice gay: medio-bajo. Perfil predominante: treintañero que se avanza a cualquier tipo de tendencia, de izquierdas, admirador de Barcelona, de nivel adquisitivo destacable; sobre todo si decide hospedarse en un hotel de cuatro estrellas cercano al recinto para pegarse un chapuzón entre conciertos. En 2012 veremos a Björk allí.


Arenal Sound irrumpió en 2011 como el festival más desorganizado del mundo, sin exagerar. Miles de adolescentes valencianos acabaron allí, embarrados y emborrachados, descubriendo su primer festival como quien va a la primera granja escuela. Se desbordó. Sin servicios, sin espacio, sin control ni orden. Ahora promete subsanar los errores y convertir el descampado del puerto de Burriana en un lugar habitable. Índice guiri: muy bajo. Índice gay: medio alto. Perfil predominante: estudiantes universitarios que habían visto el FIB por la tele y querían vivir algo parecido y barato. Compradores de Bershka y Pull & Bear que se declaran superfans de Vetusta Morla y lo consideran un grupo indie. En 2012 veremos a Two Door Cinema Club allí.

FIB es el festival por excelencia de España. Eso es así. Fue mi primer festival, allá por 2005. Y, aunque ha decaído mucho desde que lo absorbió Vince Power, sigue teniendo ese sabor a festival de verdad: litronas de cerveza, meaderos silvestres en paredes comunales, duchas silvestres, tiendas de campaña, cabezas de cartel oportunas y un espíritu de confraternidad y colegueo entre todas las nacionalidades presentes. Índice guiri: extremo.  Índice gay: muy alto. Perfil predominante: joven inglesa que disfruta del inicio de las vacaciones en el camping de Benicàssim, bebe desde primeras horas de la tarde y se pasa la tarde noctámbula perdida, de escenario en escenario, pegando empujones al bailar y sin pudor a perder la camiseta. En 2012 veremos allí a Stone Roses, por ejemplo.

Low Cost es un festival muy joven pero ha llegado fuerte a Benidorm. En la pasada edición estrenó un equipo de audio de la gama más alta para su escenario grande, donde actuaron Cut Copy o Crystal Castles. Tiene lo bueno de un festival barato, que es el precio y la variedad de público; y lo bueno de los mejores festivales, una organización exquisita, dicen los que lo han pisado. Yo todavía no he podido. No han adelantado cartel de la próxima edición pero le tocaría actuar a Pipettes o Justice.

S.O.S. 4.8 es Murcia pura, pastel de carne. Se celebra en un recinto urbano muy bien preparado, asfaltado y con equipamientos para hacer actuaciones cerradas, otras al aire libre, ofrecer unos buenos accesos y todo lo que necesita un festival multitudinario y bien organizado. Al ser barato, va mucho público que espera un tipo de conciertos más mainstream, pero la organización mantiene el nivel y juega a contentar a todos con sesiones de DJ hasta el amanecer. Índice guiri: muy bajo. Índice gay: muy alto. En mayo, Murcia une Valencia con Madrid y Andalucía. No han adelantado cartel, pero tocaría una actuación de Little Boots o Casiokids para cumplir expectativas.

Se quedan en el tintero Sónar, BBK Live, Sonorama y otras delicias del panorama ibérico y mediterráneo a nivel festivo-musical. Pero todavía me considero demasiado joven para pisar Alburquerque…